Viernes 25 de Julio de 2008

Por el "subject", los reconoceréis

Por Malisa, escrito el 11/08/2003

Trabajando en Neoris, recuerdo una vez que un compañero del área comercial criticó lo poco usable que eran los “Subjects” de mis e-mails. En ese momento, su crítica me llegó como patada en el estómago, pero cuán cierta fue.

Hoy en día, que recibo -sólo en spam- una decena de mails, soy capaz de identificar inmediatamente cuáles corresponden a publicidad, promociones y concursos, y cuáles realmente provienen de remitentes conocidos. Sólo basta fijarse en su “subject”.

Por el “asunto” o “subject” se delata la mayoría del spam. Increíblemente los “subject” de esos mails son sumamente usables. Son directos, cortos, autoexplicativos y de rápida comprensión.

Cuando ese compañero de trabajo me hizo la crítica, me hizo un gran favor. Su observación me hizo revisar mis e-mails y comprender que los “subjects” no necesariamente son un titular de nuestro mensaje. Por deformación periodística tendía a pensar que sí lo eran y no les cuento la cantidad de artículos, pronombres y adjetivos que incluía y estaban demás.

Un subject puede ser una síntesis o el espíritu de lo que escribimos, pero también puede ser una frase de aquello que queremos destacar de nuestro mensaje porque se trata de algo llamativo simplemente, aunque no recoja todo el sentido de nuestro mail.

Un subject debe ser autoexplicativo, debe entenderse por sí mismo y no ser leído una y otra vez hasta ser comprendido. Un “subject” debe ser corto y directo, una frase de diez palabras es larga si nuestra intención es ir al grano. Un “subject” del tipo “Consulta sobre detalle de boleta de honorarios de septiembre de 1999″ resulta demasiado extenso y de difícil retención. En tal caso, lo que conviene es acortar la frase y dejar los detalles en el cuerpo del mensaje. Es preferible: “Consulta sobre detalle de boleta”. Si la boleta es de honorarios o no, nos enteraremos en el propio mail.

En ocasiones por acortar la frase se economiza en pronombres y artículos. Esto parece aconsejable sólo en el caso que el “subject” no parezca un saludo tipo tarzán de ésos: “Comida en Restaurant, 20.00, llegar temprano”

Y lo más importante es que el “subject” resulte significativo. Un “subject” debe informarnos acerca de lo que se detalla en el mensaje y no ser tan genérico o ambigüo que lleguemos a pensar que se trata incluso de spam o de un virus. Esos “subjects” tipo “Documento” o “Informe” poco y nada nos dicen sobre el contenido del e-mail.

Esta semana Jakob Nielsen profundiza sobre un tema colindante, como es la significación y polución informativa de los mensajes en las cintas sin fin de letreros públicos como los aeropuertos.

A ver si en nuestro contexto, revisamos los mensajes que aparecen en el metro y en las micros, y observamos qué -de todo el contenido- sólo nos produce ruido y está demás.

¿Quieres comentar?

Haz tu Comentario

3er Seminario Chileno de Arquitectura de la Información

Regístrate

El registro se ha cerrado por capacidad. Agradecemos a todos quienes se inscribieron y esperamos que quienes no alcanzaron puedan hacerlo en los próximos seminarios.

Banners del Seminario