Arquitectura de la Información y los negocios
Por Javier Velasco | mantruc.com
Muchos de los problemas que vemos en Internet se originan cuando las empresas ponen toda su atención en las máquinas y descuidan la dimensión humana de sus sistemas. La tecnología es fundamental, pero insuficiente; de nada sirve tener un sitio de vanguardia si nuestros clientes tienen problemas al usarlo.
Una buena experiencia de usuario se produce cuando una persona puede comprender un sistema y cumplir la tarea que lo llevó a usar dicho sistema de manera intuitiva. La medida de esta facilidad de uso se denomina usabilidad. Cuando un sistema no es usable, el usuario se confunde, se frustra y se culpa a sí mismo; en Internet esto significa que nunca más volverá a aquel sitio, en una Intranet, que los empleados serán ineficientes. En cambio, cuando un sistema es usable, la persona se siente cómoda con el sistema, cumple sus objetivos y abandona el lugar con un buen recuerdo; los clientes vuelven, los empleados son más productivos.
Para diseñar sistemas que aseguren la experiencia de usuario exitosa - y por consecuencia el éxito de la empresa - el sistema debe ser construído alrededor de un delicado balance entre las necesidades de la empresa y las de sus clientes. Todos los contenidos y funcionalidades que posea el sistema deben ser diseñados, construidos y justificados en función de estas necesidades, éste proceso de denomina Diseño Centrado en el Usuario. La Arquitectura de la Información es la disciplina que se ocupa de este proceso, que apunta a diseñar una buena experiencia de usuario en sistemas electrónicos.
Originalmente, los computadores eran muy difíciles de aprender a usar, pero actualmente Internet nos obliga a diseñar sistemas cuyo aprendizaje sea instantáneo. Mientras más nos preocupemos de conocer a nuestros usuarios y diseñar pensando en ellos, más frecuentes serán las historias de éxito en la Internet chilena. El tiempo nos ha mostrado que los sitios web e intranets son más complejos de lo que parecen y que la diferencia entre el éxito y la mediocridad es muy sutil. El trabajo no puede ser improvisado, debe ser construido meticulosamente por un equipo de especialistas que sea capaz de balancear los negocios, la tecnología y los usuarios (clientes).
A pesar de ser una disciplina muy jóven, las redes de comunicación han permitido el desarrollo explosivo de la Arquitectura de la Información en unos pocos años, logrando un sólido conocimiento teórico y práctico que nos entrega las herramientas necesarias para diseñar y construir sistemas más amigables y eficientes.
06 Ene. 2003
Artículo original publicado en mantruc.com
